lunes, 10 de enero de 2011

Manuel Gallego Jorreto, Medalla de Oro de la Arquitectura del año 2010

En Madrid, a 3 de junio de 2010, se reúne el Jurado designado para otorgar la Medalla de Oro de la Arquitectura para el presente año, integrado por:

• Jordi Ludevid i Anglada, Presidente del CSCAE y del Jurado
• Celestino García Braña, Vicepresidente CSCAE
• Fernando de Andrés Álvarez, Consejero por el Colegio de León
• Antonio Fernández Alba, Académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes
de San Fernando
• Ángela García de Paredes, Arquitecta de reconocida experiencia profesional
• Anatxu Zabalbeascoa, especialista en Arquitectura, no Arquitecto
Actúa como Secretario del Jurado, el Secretario General del Consejo Superior, Enrique
Soler Arias.
El Presidente da lectura a la relación de candidatos propuestos por las distintas Instituciones con capacidad para ello:

-D. José Antonio Carbajal Navarro
-Dña. Carmé Pinos i Desplat
-D. Manuel Gallego Jorreto
-D. Rafael Manzano Martos
- D. Javier Carvajal Ferrer
- D. Manuel de Solá Morales Rubio
- D. Antonio Vázquez de Castro Sarmiento


El Jurado analiza con detenimiento el curriculum de cada uno de los candidatos propuestos, valorando la alta calidad de los mismos y por ello la dificultad que ha de entrañar la elección final.


El Jurado entiende, en primer lugar, que el premio ha de adjudicarse a la totalidad de una labor múltiple en la que estén patentes una triple actividad, relacionada con la calidad de la obra construida, el perfil docente y una actitud investigadora, tanto en el terreno específicamente arquitectónico como en el académico. Finalmente y por unanimidad, ACUERDA:

Manuel Gallego JorretoConceder la Medalla de Oro de la Arquitectura del año 2010, a D. Manuel Gallego Jorreto, por la alta calidad del conjunto de su obra, que ha sido distinguida con numerosos premios. El jurado valora en su ya dilatado trabajo la búsqueda de la expresión de lo universal a partir de la presencia de lo particular, a través del rigor constructivo y la precisión formal, en la que las resonancias del lugar y del paisaje estén siempre presentes. Reconoce, también, la condición ética de su arquitectura, afirmada obra tras obra, prolongando así su magisterio más allá de las aulas en las que ha desarrollado su actividad pedagógica, tanto en el ámbito de lo arquitectónico como de la Urbanística.

cscae